Maggie y tú rompisteis hace más de seis meses, pero ¿cuál fue el motivo? Ahora que lo piensas, admites que todo fue culpa tuya. En los seis años que estuvisteis juntos desde la universidad, podrías contar con los dedos de una mano los días que dedicaste tiempo a ella. No tuviste tiempo de ver tocar a su grupo, retrasaste el curso de paracaidismo que le habías prometido y nunca te planteaste seriamente cuándo ibas a proponerle matrimonio.
Todo llegó a un punto crítico durante una discusión a principios de año. Por fin habías conseguido tomarte unas vacaciones para irte al extranjero con Maggie, pero cuando estabas preparado para el viaje, te encontraste con otra historia que era demasiado importante como para perdértela. Aquella noche intentaste explicarle lo importante que era y cómo podría resolver muchos de los problemas medioambientales y de seguridad que asolan Carretera Deslizante. Pero cuanto más lo intentabas, más se enfadaba. Al final, se marchó enfadada y se fue sola de viaje. Después de eso, nunca volvió a tu apartamento.
Tras la ruptura, fuisteis como un par de niños testarudos; ninguno de los dos se acercó al otro. Pero ahora, quizás el hecho de estar encerrado entre rejas te ha hecho darte cuenta de lo mucho que ella significa para ti. Por fin tienes el valor de llamarla y disculparte. Quién sabe, tal vez eso reavive entre vosotros la chispa que aún no se ha apagado.