El Diablo es la bestia que Gómez entrenó en el circo, y su compañero en el escenario. Aunque las historias de Gómez te han hablado de la ferocidad del Diablo, te sorprende comprobar que es un gran tiburón blanco.
En un principio, el Diablo iba a ser eutanasiado por arrancarle la cabeza a mordiscos a un espectador una noche sangrienta, pero Gómez sacrificó su libertad para protegerlo. Después, el Diablo vivió en el Río Hadlow, junto a la cárcel, hasta que Gómez abrió su barbería.
El sótano de la barbería está conectado por una tubería a la antigua Fortaleza del Lago Lágrima. Capaz de navegar con facilidad por esta vía acuática secreta, el Diablo se convirtió en el mensajero de la barbería. Todos los días, nada Río Hadlow arriba y abajo, transportando los trastos que compra la barbería y cambiándolos por lo que Gómez necesite.
Cuando te enteras de que hay una vía de agua subterránea que sale de la prisión, tu mente piensa inmediatamente en escapar. Pero Gómez te dice que las ruinas de la fortaleza, sumergidas desde hace mucho tiempo, son un laberinto submarino y que, sin el Diablo como guía, no tienes esperanzas de salir con vida. Si quieres que el Diablo te guíe, tendrás que hacerte su amigo. Pero, ¿es posible hacerse amigo de un tiburón?